Ictus en Granada

Ictus en Granada

El  ICTUS  es la tercera causa de muerte en países desarrollados y la primera causa de discapacidad en nuestro país. Está relacionado con diversas enfermedades, tales como: hipertensión arterial, diabetes mellitus, tabaquismo, obesidad, entre otras. La probabilidad de presentar un ACV es mayor en hombres (33%) que en mujeres (28%).Ictus en Granada

A partir del boletín del Observatorio Estatal de la Discapacidad del mes de junio de 2011, la consultora Martha Quezada presentó datos de prevalencia del DCA en España; extraídas de la Encuesta de Discapacidad, Autonomía Personal y Situaciones de Dependencia 2008. De acuerdo con la encuesta, en España residen 420.064 personas con Daño Cerebral Adquirido. El 78% de estos casos se deben a accidentes cerebro vasculares, mientras se infiere que un 22% corresponde a las demás causas. Si extrapolamos estos datos a nuestra provincia, tenemos que en Granada hay en torno a 1700 personas con discapacidad a causa del Ictus.

El doctor Álbarez Sabín asegura que ” Cuando una persona sufre un ictus tiene un riesgo durante toda la vida de sufrir otro evento. De ahí, que se insista en la adopción de medidas preventivas de control de los factores de riesgo: mantener la presión arterial en cifras por debajo de 130/80mm Hg, controlar la alteración de los lípidos y de la diabetes mellitus, dejar de fumar y disminuir el consumo de alcohol y del sobrepeso, entre otras. Nuestro estudio ha demostrado que sólo uno de cada cinco pacientes (se incluyeron más de 5.000) que han sufrido ictus tienen bien controlada la presión arterial, la glucemia y los lípidos después del primer año”.

A pesar del impacto establecido de estos factores de riesgo en la aparición de enfermedades cerebrovasculares como el ictus, diversos estudios han revelado el escaso grado de control de los mismos. entre el 40 y el 50% de los enfermos abandona el tratamiento tras dos o tres años de haber sufrido un infarto cerebral, lo que favorece la aparición de un segundo evento, cuya repercusión será peor que la del primero.

El ictus no sólo tiene repercusiones para el paciente en términos de incapacidad funcional y reducción en la calidad de vida, sino para la familia por la dependencia que genera y la necesidad de cuidado. En general, impone un alto coste en atención sanitaria y social y en términos de pérdida de capacidad de producción de los pacientes y sus familiares.

Es necesario que realicemos prevención y control de las enfermedades como el Ictus tanto si lo hemos sufrido como si no. Está en juego nuestra vida y la de los que nos rodean y quieren.